Hoy hacemos pan en casa

Os animo a hacer esta sencilla receta con los peques

0

La receta que os traigo hoy no es un postre dulce, pero es un producto que consumimos a diario y que permite combinarlo como queramos. Os hablo del pan.

 

Me viene a la memoria los antiguos molinos donde se molía el grano. Recuerdo especialmente uno de río de Arenas de Iguña, donde viví con mi familia los años que estuvo mi madre allí de maestra y que estaba a escasos 500 metros de nuestra casa.

Era propiedad de una familia que era muy querida por todos nosotros y aún allí puede leerse su nombre pintado –‘El Molino’– en la fachada. Las tardes y los días enteros de verano jugábamos allí y para nosotros era realmente un paraíso porque tenía un acceso directo al río donde nos bañábamos y hacíamos meriendas con amigos a la sombra de aquellas higueras. ¡Cuántos recuerdos bonitos!

Aquí en Cantabria eran muy típicos los molinos movidos por el agua de los ríos y por el agua de las mareas. De estos últimos ha habido muchos en nuestra región y, como veréis en el vídeo, nos hemos ido a visitar el molino de mareas de Santa Olaja (Arnuero) para trasladaros la importancia que tuvieron durante años. Allí se molía el maíz, que era el grano que se plantaba en nuestra región y que, tras el proceso de la molienda, se convertía en una rica y muy utilizada harina de maíz.

Vista de las marismas y molino de Santa Olaja
Vista de las marismas y molino de Santa Olaja

 

El molino de Santa Olaja hoy en día es un centro de interpretación, donde enseñan a los visitantes la historia y el proceso de moler el grano de maíz para convertirlo en harina. Este molino de Arnuero está en el ecoparque de Trasmiera, en medio de las maravillosas marismas de Joyel. Os garantizo que el lugar no os dejará indiferentes.

Cientos de escolares los visitan durante el curso escolar y muchísimos turistas traen anotada esta excursión como lugar de visita y referencia en su agenda de viaje. Además, es un lugar perfecto para ir de excursión en familia ya que también realizan talleres dándoles a los niños todo el protagonismo porque que se van a casa ¡con un diploma! Buen plan, ¿verdad? Eso sí, si queréis ir debéis concertar cita en el número 676 486 111, porque las visitas dependen de  las mareas.

Desde aquí quiero agradecer a Marco, guía oficial del molino, su atención, profesionalidad y simpatía. Una visita didáctica y muy entretetenida.

Y ahora, ¡manos a la masa para hacer nuestro pan casero!

Esta receta es muy, pero que muy sencilla de hacer. Como todo en la vida es cuestión de organizarse. Le cogerás el truco rápido porque lleva procesos de trabajo cortos y la fermentación, que es larga, se va haciendo sola en un buen lugar de tu cocina mientras seguís con vuestra vida diaria.

INGREDIENTES

  • 500 gramos de harina de fuerza.
  • 325 ml. de agua (que este temperatura ambiente).
  • 6 gramos de levadura fresca de panadería.
  • 10 gramos de sal normal.
  • Semillas variadas: pipas, pipas de girasol, semillas sésamo, semillas amapola…
  • Harina para espolvorear la zona en la que vayamos a trabajar.

¡Vamos a ello!

En un cuenco mezclamos primero la harina y la sal. En el agua diluimos la levadura y lo echamos al cuenco mientras lo vamos mezclamos suavemente con la mano para que se integre un poco, lo justo.

Pasamos la masa a un bol de plástico y lo cubrimos con film transparente para dejarlo fermentar durante 12 horas.

* Si una vez pasado este tiempo no podéis seguir con el proceso, meted el bol en la nevera hasta que podáis continuar. Eso sí, tenéis que sacarlo una hora y media o dos horas antes para que temple.

Enharinamos la zona de trabajo y vertemos la masa. La estiramos un poquito dándole una forma rectangular y la doblaremos longitudinalmente llevando las dobleces hacia el centro. En vídeo podéis ver este sencillo proceso.

En un paño de cocina ponemos las semillas que queremos que tenga nuestro pan por fuera y colocamos la masa encima. Poned el pliegue en la base y volvemos a dejar fermentar la mezcla otras dos horas.

Ponemos horno a 180º y metemos la cazuela o el molde de horno para que vaya calentándose. Cuando haya alcanzado la temperatura, colocamos dentro la masa ahora con el pliegue hacia arriba.

Ponemos la tapa de la cazuela (en mi caso la he envuelto en papel albal) y dejamos hornear la masa unos 30 minutos.

Transcurrida esta media hora quitamos la tapa y dejamos la cazuela con la masa 20 minutos más.

Cuando esté, dejamos que nuestra hogaza se enfríe en la rejilla y listo. ¡Buen provecho!