¿Desodorante? ¡Sí, gracias!

Para un largo día en nuestras ajetreadas vidas, el desodorante será uno de los grandes aliados de la higiene. Hoy te explico por qué sudamos y cómo actúa este cosmético

1
795

A lo largo de un duro día de trabajo, familia, compras… los desodorantes son uno de nuestros grandes aliados de la cosmética y uno de los productos más usados en nuestra higiene diaria. El desodorante evita malos olores producidos por el sudor pero… ¿por qué sudamos?

A veces, la temperatura de nuestro cuerpo sube por encima de lo normal: porque hace mucho calor, porque hemos hecho algún tipo de ejercicio físico, porque nos ponemos nerviosos o porque tenemos fiebre, cuando sudamos, lo que estamos haciendo es refrigerar el organismo para mantener nuestra temperatura constante evaporando agua por las glándulas de nuestra piel.

El sudor, además de ayudar a regular nuestra temperatura corporal, tiene también una función protectora de la piel, ya que va a formar parte del manto hidrolipídico que es una especie de ‘crema natural’ formada por el sudor, el sebo y restos celulares.

¿QUÉ ES EL SUDOR?

El sudor es un líquido que secretamos a través de las glándulas sudoríparas.
Los seres humanos tenemos dos tipos: las glándulas ecrinas, distribuidas por todo el cuerpo -tenemos muchas en la frente, en las palmas de las manos y en las plantas de los pies, y funcionan desde que nacemos-; y las apocrinas –localizadas en axilas y región púbica, que empiezan a funcionar en la pubertad-.

Es fácil suponer que, por tanto, también producimos dos tipos diferentes de sudor: el ecrino y el apocrino. Y vamos a ver ahora sus principales características y sus diferencias.

  • El sudor ecrino, es un líquido muy fluido y casi transparente que está compuesto en su mayoría por agua -un 99%-. También contiene sales minerales –entre ellas el cloruro sódico, que le da el sabor salado-, urea y ácido láctico, que proporcionan el pH ácido al manto hidrolipídico (por eso también se le llama manto ácido) que ayuda a proteger nuestra piel de los microorganismos patógenos (a las bacterias y a los hongos no les gusta mucho el pH ácido). El sudor ecrino también contiene otras sustancias que contribuyen a la defensa inmunológica de la piel. Este tipo sudor. además de formar esa barrera protectora tan importante para que nuestra piel esté sana y se mantenga hidratada, tiene un papel importante en la regulación de la temperatura del cuerpo.
  • El sudor apocrino, que se produce en las axilas y en la región púbica, es un líquido de aspecto lechoso, más viscoso y más concentrado que el ecrino –su porcentaje de agua es del 95%- y su pH es ligeramente alcalino, lo que le hace más fácil de atacar por las bacterias que tenemos en la superficie de la piel, que lo descomponen muy rápidamente (en menos de una hora comienza la degradación), causando así el mal olor.

También contiene grasas, glicoproteínas, productos de degradación de la testosterona (mayor en los hombres) y feromonas. La función del sudor apocrino es producir el ‘olor corporal’ algo que, aunque ahora nos parezca impensable, hace muchos años era de gran ayuda a la hora de elegir pareja.

No sé en qué fase de la evolución humana se perdió esta función fisiológica del sudor, lo que sí sé es que ahora mismo nos resultaría muy extraño e intimidante que alguien, a quien acabamos de conocer, nos oliera detenidamente para saber nuestro grado de compatibilidad. ¿Os imagináis la escena?

¿CÓMO ACTÚAN LOS DESODORANTES?

La mayoría de los desodorantes actúan a tres niveles:

  • Bloqueando las glándulas sudoríparas (antitranspirantes). Para esta función se utilizan las sales de aluminio, que crean una cubierta temporal en los conductos del sudor, evitando que salga a la superficie.

La explicación está clara: si no sudamos, no vamos a oler mal. Sobre los antitranspirantes habéis podido leer artículos relacionando su uso con la incidencia del cáncer de pecho aunque después se ha demostrado por entidades médicas internacionales, que no era cierto.

  • Los desodorantes también actúan inhibiendo el crecimiento de las bacterias que, al degradar el sudor, generan el mal olor. Esto se consigue con componentes químicos antibacterianos y antisépticos -por ejemplo el alcohol-. La explicación sería también clara: sudamos, pero las bacterias no descomponen el sudor, y por tanto no oleremos mal.
  • El tercer nivel de actuación de los desodorantes, sería el de enmascarar los olores desagradables. Para ésto se utilizan perfumes y aromas, que ayudarán a camuflarlo. Es decir: sudamos, el sudor es degradado por las bacterias de la piel, pero añadimos otras fragancias agradables para disimular el mal olor.

El sudor es algo que preocupa tanto a hombres como a mujeres, y las empresas cosméticas ofrecen todo tipo de formatos y perfumes para cubrir el mercado. En aerosol, crema, barra o gel, los desodorantes ocupan ya una parte importante de las estanterías de los supermercados. Sólo en EEUU, sus habitantes gastan una media de 800 millones de dolares al año en desodorantes y antitraspirantes ¡que no es poco! 

¿Desodorantes? Sí, gracias porque no nos gustan los eslabones perdidos del proceso evolutivo.

¡Feliz día y hasta dentro de quince días!

Carmen

1 Comentario

  1. Magnífica explicación del funcionamiento de los desodorantes, no sé cómo podían vivir nuestros atepasados, pobres!

Comments are closed.