“Soy decoradora-jefa de obra fina”

La decoradora cántabra Mara Pardo lleva toda su vida vinculada al mundo del diseño y mantiene estrechos lazos con Italia, donde comenzó a trabajar muy joven. Actualmente dirige la revista digital ‘10deco.com’ relacionada con las últimas tendencias del diseño contemporáneo

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Mara forma parte de la historia del diseño santanderino, como una de las decoradoras de más solera de Cantabria, cuya larga y prolífica trayectoria profesional están avaladas, no solo por su implicación y compromiso con un sector en continua y permanente transformación, sino también por su envidiable capacidad de adaptación a los nuevos tiempos, para los que asegura que la clave se encuentra en la superespecialización y en el trabajo en equipo. Y es en lo que siempre recomienda centrarse a las nuevas generaciones.

La decoradora cántabra Mara Pardo lleva toda su vida relacionada con el mundo del diseño. Estudió en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Madrid, la especialidad de Decoración.
La decoradora cántabra Mara Pardo lleva toda su vida relacionada con el mundo del diseño. Estudió en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Madrid, la especialidad de Decoración. / Foto: Charo Ibáñez

Rápida, dinámica y siempre positiva, vive el diseño desde siempre y ha conseguido convertirlo en su proyecto de vida, hasta el punto de que su hijo Bruno -‘su mejor obra’– ha seguido sus pasos y actualmente conforman el tándem perfecto. Desde su estudio de Santa Lucía 51, planifican y cuidan hasta el más mínimo detalle, porque este es su producto estrella.

Y es que a la protagonista de esta semana en ‘Vivir la Moda’ arrestos no le faltan y contactos tampoco, lo mismo dirige y ejecuta una reforma que organiza una feria, una exposición o un ciclo de conferencias. Así lo hizo el pasado año, cuando junto con el arquitecto y promotor cultural José Ángel Cicero, lograron situar Santander en el mapa del diseño internacional, con la muestra ‘A’ Design Santander’, una singular iniciativa de divulgación y sensibilización que, del 7 de abril al 12 de mayo de 2016, acogió el Espacio Ricardo Lorenzo del Colegio de Arquitectos de Cantabria.

La cita contó con la participación de algunas de las figuras más señeras del ‘Word Art&Desing’, como el presidente del ‘Fashion Art Institute’, el alicantino Manuel Fernández; la arquitecta, museógrafa y artista italiana, Marisa Coppiano; o el arquitecto mexicano experto en ‘Work Place’ y ‘Retail Design’Juan Carlos Baumgartner.

Junto al arquitecto mexicano experto en ‘Work Place’ y ‘Retail Design’, Juan Carlos Baumgartner.
Junto al arquitecto mexicano experto en ‘Work Place’ y ‘Retail Design’, Juan Carlos Baumgartner.

 Son precisamente estos dos últimos conceptos -de total actualidad dentro del sector- en los que Mara se encuentra trabajando en estos momentos, tanto en las distintas obras que realiza como en su labor de directora y editora de la revista online www.10deco.com. Un proyecto local, que esta emprendedora ha conseguido posicionar a nivel global para conectar en red a Cantabria con la vanguardia del diseño contemporáneo.

Para ella, “una de las cosas más importantes es que el mundo del diseño no se refiere solo a lo que entendemos como decoración e interiorismo, sino que es el ‘Retail’, la reforma o el ‘Workspace’ -que se promueven a través de 3g office-, en los que se contemplan el  diseño, el marketing y el ‘visual merchandising”.

Pardo sostiene que se trata de “diseñar para la felicidad, porque son tantas cosas las que aporta el diseño -el diseño bien entendido, está claro-“. Afirma también que se trata de “generar bienestar y armonía, como un engranaje entre diferentes aspectos: lo práctico y lo estético, y con lo que estás más cómodo”. Y nos lo cuenta con la pasión y la vehemencia que caracterizan a esta mujer tan enérgica y entusiasta como afable y divertida, cuya historia vamos a conocer en Cantabria DModa, el canal de tendencias de El Diario Montañés.

-¿De dónde viene tu relación con Italia?
-Tengo muchísima relación con Italia desde siempre, porque según terminé de estudiar y, tras trabajar tres años en Madrid -donde también estudié-, decidí aprovechar para prepararme fuera. Terminé muy joven y, como tenía una tía en Turín y además acababa de estar en la Feria de Milán y lo que había visto me gustó, me quedé allí. Entré a trabajar en un estudio en Turín y fue donde conocí a Barbara Citterio, con quien he mantenido la relación hasta hoy. Estuve trabajando nueve meses en el estudio de Loredana Dionigio, en el que también estaba Barbara, que por aquel entonces estudiaba Arquitectura.

 Mara terminó su formación muy joven y, tras trabajar tres años en Madrid, se fue a Turín, donde se incorporó al estudio ‘Invenzione’ del arquitecto Loredana Dionigio y donde conoció a la también arquitecta Barbara Citterio, con quien ha mantenido la relación hasta hoy. En la imagen, Pardo al fondo, a la izquierda del arquitecto Loredana Dionigio.
Mara terminó su formación muy joven y, tras trabajar tres años en Madrid, se fue a Turín, donde se incorporó al estudio ‘Invenzione’ del arquitecto Loredana Dionigio y donde conoció a la también arquitecta Barbara Citterio, con quien ha mantenido la relación hasta hoy. En la imagen, Pardo al fondo, a la izquierda del arquitecto Loredana Dionigio.

-¿Dónde estudiaste?
-En la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Madrid, la especialidad de Decoración, que eran los estudios oficiales de la época en este campo. Aquí no había nada y yo tenía familia en Madrid, así que por eso me fui a Madrid

-¿Comenzaste a trabajar muy joven?
-Sí, empecé a trabajar en Madrid. Era la época en la que se estaba intentando traer el diseño a España, que fue una aventura muy bonita, estamos hablando del año 1982, ¡figúrate! Fue cuando se organizó el primer ‘showroom’ de diseño que hubo en España y también cuando fui a la feria de Milán, de ahí que yo decidiera irme después a Italia y aprender el idioma, por eso me quedé en Turín.

-¿Cuándo comenzó tu interés por el tema del diseño?
-Ni lo recuerdo… (risas). Ya a los 16 años, porque yo no hice COU, directamente me marché a Madrid, tras terminar BUP, para así hacer un año más de diseño, pues lo tenía clarísimo. Yo tengo muy presente el arte en casa desde siempre, porque mi abuelo maternoJulio Moisés, el autor de la ‘Maja de Mirurgia’– era un pintor muy famoso, además del director de la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, así que lo he vivido desde pequeña. Y, aunque no esté directamente relacionado, quizá sea por esto es que siempre he tenido cierta sensibilidad por el tema del diseño.

-¿Cómo fue tu formación Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Madrid?

-Estudiábamos Historia del Arte o Dibujo Técnico -lo mismo que ahora-, pero ni soñábamos con que hubiera un ordenador. Durante muchos años, lo trabajábamos todo a mano y, por ejemplo, las perspectivas de los proyectos las pintábamos a acuarela. Hacer un proyecto era tela… La verdad es que, hoy en día, casi todo es igual, pero te llevaba mucho tiempo.

Mara Pardo mantiene estrechos lazos con el mundo del diseño italiano desde los años ochenta, época en la que trabajó en el estudio ‘Invenzione’ del arquitecto Loredana Dionigio, en Turín. En la imagen, junto a la arquitecta, museógrafa y artista italiana Marisa Coppiano, en la exposición ‘ADN’ en Roma, en febrero de 2017.
Mara Pardo mantiene estrechos lazos con el mundo del diseño italiano desde los años ochenta, época en la que trabajó en el estudio ‘Invenzione’ del arquitecto Loredana Dionigio, en Turín. En la imagen, junto a la arquitecta, museógrafa y artista italiana Marisa Coppiano, en la exposición ‘ADN’ en Roma, en febrero de 2017.

-Y tiempo después vuelves a Santander… ¿cómo estaba Santander por aquel entonces?
-Cuando yo volví a Santander, aquí ya había cierta sensibilidad hacia los diseñadores, como ‘Toti’ -que era conocidísimo-, José Perojo, Domingo Del Solar, Novo -el de la tienda ‘Leo Novo’, que ya no existe-, y estaba ya el Colegio Oficial. Eran diseñadores mucho mayores que yo -de los años setenta y ochenta– y Santander estaba muy bien posicionado en este sentido, porque muchos de los locales que conocemos de toda la vida los hicieron ellos. Y también coincidí, cuando comencé a trabajar, con las hermanas Carmen y Marga Sánchez-Diezma, que estudiaron en Barcelona e hicieron, por ejemplo, el restaurante ‘Iris’, en la calle Castelar de Santander.

-¿Santander era una ciudad pionera en temas de diseño?
-En lo que te comentaba antes de la sensibilidad hacia el diseño, sí. Sin embargo, no todo era muy avanzado. Yo empecé a dar clases en la Escuela de Decoración ‘Montes de Neira’, en la calle Florida de Santander, donde estudiaban muchos de los que hoy están trabajando, como Eva Trinchant o Charo Peña, que fueron alumnas mías.

-¿Cómo fue aquella etapa de profesora de diseño?
-Recuerdo que entonces yo traía recortes de la revista italiana de decoración ‘Domus’, que ni se veía y costaba una pasta y yo encargaba todos los meses en Valdeón, y con fotocopias les enseñaba los muebles de diseño de la época. Entonces, la de decorador era una profesión muy acreditada y con mucho prestigio, aunque ahora nos han quitado el nombre, porque actualmente todo el mundo se apunta lo de decorador.

-¿Decoradores, interioristas, diseñadores, cuál es la denominación de los profesionales de este sector?
-Nosotros somos decoradores, punto. Además, la denominación del Colegio no ha cambiado. En Cantabria, se llama Colegio Oficial de Diseñadores de Interior – Decoradores, aunque en el resto de España son Colegios de Decoradores. Aquí, tras hacer los estatutos nuevos, se solicitó cambiar la denominación porque se quiso hacer una distinción para dar cabida a todas las personas que hacían decoración, pues está la gente que es pintor-decorador e incluso los que no tienen titulación, que también se llaman decoradores.

Imágenes de uno de los últimos proyectos de decoración realizados en 2017 por Mara Pardo en una vivienda particular de Santander.
Imágenes de uno de los últimos proyectos de decoración realizados en 2017 por Mara Pardo en una vivienda particular de Santander.

-¿Qué crees tú que diferencia a los decoradores más veteranos respecto a las nuevas generaciones?
-Con la experiencia que tengo -y lo conozco bien, porque he sido la presidenta del Colegio Oficial-, creo que las generaciones que salen ahora lo hacen mucho mejor preparadas, pero tienen menos acceso al trabajo. En realidad, lo que nos distingue a los veteranos es la experiencia y eso es la pescadilla que se muerde la cola, porque el intruso, que tiene mucha experiencia, le echa la pata al nuevo, por muy preparado que esté.

-Y después está el ‘conflicto’ entre decoradores y arquitectos…
-Así es. En el diseño, siempre está presente la eterna lucha con el arquitecto, que se sienta a diseñar y no va a la obra, así que no después no se sostienen las obras y hay muchísimos proyectos fallidos de grandes arquitectos e ingenieros. Con nosotros -los decoradores-, no pasa, porque cuidamos todos los detalles y tú eres tu propio director de tu obra, esa es la diferencia.

-¿Esta es tu filosofía de trabajo?
-Yo me llamo más ‘Project Manager’ y me gusta decir que soy decoradora – ‘jefa de obra fina’ (risas). Te hago el diseño, te lo ejecuto y te lo superviso, que es lo que quiere la gente, porque odia las obras, el lío y pelearse con los oficios. No quieren complicarse la vida. Y a mí es lo que me gusta y me llevo fenomenal con los oficios, y tengo un equipo fantástico, con el que funciono de maravilla.

Cartel de la exposición ‘A´ Design Santander’ que, del 7 de abril al 12 de mayo de 2016, acogió el Espacio Ricardo Lorenzo del Colegio de Arquitectos de Cantabria. Esta singular iniciativa de divulgación y sensibilización en material de diseño trajo a Santander y por primera vez a España -tras pasar por Shenzhen (China), Sao Paulo y Dublín-, la exposición de los prestigiosos premios de diseño ‘A´Design Award & Competition’.

-¿La gente valora el trabajo del decorador?
-Depende mucho del cliente, pero ahora mismo, debido al intrusismo, se ha desvalorizado mucho la profesión, respecto a lo que éramos. Y es que el tema está malentendido. Por ejemplo, a mí, cuando la gente te dice que ha decidido llevar la obra ellos mismos, pienso pobrecitos, no saben en lo que se meten (risas), porque hacer algo sin saber me parece complicadísimo. Así que siempre les digo que yo les echo una mano y les ayudo si lo necesitan, porque la verdad es que me da pena, pues no es nada fácil, al contrario que lo que gente se cree.

-Siempre se ha dicho que la crisis fue positiva para vuestro sector, ¿es así?
-Yo siempre digo que a nosotros la crisis -aunque ha afectado a todo el mundo- nos ha perjudicado menos o en menor escala, porque somos un colectivo que nos hemos buscado mucho mejor la vida que otros, porque no esperábamos a que el cliente nos llamara la puerta, a diferencia de los arquitectos, que estaban en sus estudios, esperando a los clientes.

-¿Vuestra forma de trabajar fue lo que os hizo sobrellevarías mejor a la crisis?
-Sí, porque nosotros hemos salido siempre a la calle a buscar el trabajo y somos intermediarios entre el cliente y muchísimos profesionales y negocios, y tienes que ser listo, ser conocido y estar en todas las pomadas, porque esa es la manera. El 90% de nuestro trabajo son relaciones públicas.

-Hay mucho intrusismo en tu sector, ¿verdad?
-El intrusismo es brutal, brutal, brutal (enfatiza). En los últimos años, el intrusismo de gente sin titulación ha incrementado, tanto de abajo hacia arriba como de arriba hacia abajo, porque están, por un lado, los albañiles haciendo de decoradores y, por otro, los arquitectos haciendo de decoradores, porque donde había más trabajo era en los proyectos de reforma y decoración.

Habitación decorada por la cántabra Mara Pardo.

-¿La decoración es una profesión de mujeres?
-No, en absoluto, más bien todo lo contrario, como en Santander, donde los hombres eran una mayoría aplastante. Recuerdo que yo me reía en las reuniones del colegio, cuando preguntaba dónde estaba ese tópico del decorador afeminado, pues eran todos ‘tiarrones’… (risas).

-¿Cómo fue la experiencia de ser presidenta del Colegio Oficial de Decoradores?
-Lo dejó el anterior presidente -que lo llevaba a nivel muy arcaico– y me cayó el tema, porque o bien se cerraba o lo cogía alguien, así que, como entre el grupo de personas que estábamos yo era la que más disponibilidad de tiempo tenía y me hice cargo. Fueron dos años intensísimos, en los que he hecho cosas increíbles, pero me aburrí, porque no lo agradecían ni abajo, ni arriba. Y es que todo lo relacionado con el colegio sonaba muy a rancio, como si fuera un dinosaurio, así que la gente joven se implicaba muy poco.

A finales de los años ochenta, Mara Pardo fue presidenta del Colegio Oficial de Diseñadores de Interior-Decoradores de Cantabria, etapa de la guarda muy buen recuerdo y en la que logró en unir a través de Facebook a todos los colegios de España y también de Iberoamérica. Actualmente, sigue manteniendo contacto con muchos de estas organizaciones, como puede apreciarse en esta imagen de la reunión del Consejo Iberoamericano de Diseñadores de Interiores, celebrada en 2014, en Madrid.
A finales de los años ochenta, Mara Pardo se integró en el Colegio Oficial de Diseñadores de Interior-Decoradores de Cantabria, que dirigió de 2012 a 2014. Actualmente, sigue manteniendo contacto con muchos de estas organizaciones, como puede apreciarse en esta imagen de la reunión del Consejo Iberoamericano de Diseñadores de Interiores, celebrada en 2014, en Madrid.

-Dices que fueron años muy intensos, ¿cómo los recuerdas?
-Fue una muy buena experiencia, como te comentaba. Y, a nivel nacional e internacional -y no quiero ponerme medallas-, conseguí, que recuerdo muchos se reían, unir por Facebook a todos los colegios de España y también de Iberoamérica. Me moví bastante durante la etapa del colegio y ya han pasado 28 años desde entonces, en los que yo he trabajado muchísimo.

-¿No es en aquellos años cuando nace la revista de decoración online 10deco.com?-Sí, fue en la época en la que estaba en el colegio. La revista 10 Deco.com -inicialmente se llamaba 10decoracion.com- me ofreció hacerla Carlos Fernández, de ‘Cappuccino Estudio’, con quien recuerdo que me puse en contacto para un tema de una página web y me dijo que tenía en esos momentos un proyecto para el que creía yo era la persona más adecuada. Y en el colegio nadie se sumó a este proyecto, así que, cuando terminé como presidenta, me quedé con la revista, porque yo había sido quien la había puesto en marcha y quien había trabajado para posicionarla. Hasta conseguí dinero de la publicidad de la revista para el colegio.

-Cuéntanos qué es 10deco.com y cómo surge…
-La revista está escrita por profesionales para profesionales, no es la típica revista de decoración de muebles y bricolaje -como lo son el resto-. Es una revista digital orientada al profesional del diseño y la arquitectura, así como de cualquier otra área relacionada. La revista comencé a gestionarla yo sola en 2014, que todavía era más de ámbito local.

-Y es entonces cuando comienzas a dedicarte de pleno a la revista…
-Sí, la revista hacemos con ‘Cappuccino Estudio’ y una persona que trabaja conmigo. En la última etapa del colegio, que yo ya estaba con la revista, conocí a través de uno mis grupos de decoradores de Facebook a una persona crucial en mi vida: Fernando Subirats, con quien congenié de maravilla, porque tenía un millón de ideas y era la ‘repera’. Falleció este año pasado y fue un golpe muy duro para mí.

Mara Pardo junto al desaparecido Fernando Subirats, quien la introdujo en el circuito del diseño internacional de 3g office, que promueven temas de actualidad dentro del sector como el ‘Work Place’ o el ‘Retail’. Todo comenzó en una conferencia en la sede de ‘Microsoft’ en Madrid y a partir de entonces Pardo comenzó a colaborar como medio editorial de 3g office, a través de la revista que dirige.
Mara Pardo junto al desaparecido Fernando Subirats, quien la introdujo en el circuito del diseño internacional de 3G Office.

-¿Con quién te puso en contacto Fernando Subirats?
-Esta es una historia muy divertida, porque siempre digo que, cuando quedé con él en Madrid sin conocernos personalmente podría haberme llevado a un descampado (risas). Pero me llevó a la sede de ‘Microsoft’, a una conferencia de 3G Office, que me pareció muy interesante. Entonces hice una reseña sobre la conferencia para la revista y a 3G Office les gustó mucho, así que me propusieron que contactara con su departamento de comunicación para hacer más cosas juntos. Y ahora la revista es uno de los medios editoriales de 3G Office, que realiza conferencias por todo el mundo y me invitan a todas ellas para hablar de ‘Work Place’, ‘Retail’, etc.

-¿Qué representa para ti la revista?
-Yo digo que todo el mundo tiene un blog, pues yo tengo un blog a lo bestia (risas), en el que participa todo el mundo que quiere y que a mí me gusta. Es un proyecto que quiero ir mimando poco a poco, porque ya tengo a mi hijo en el estudio, así que quiero ir dedicándome cada vez más a ella. En estos momentos, me gustaría hacer los proyectos que me gustan, porque mi hijo -Bruno Lanuza-, que estudió en la Escuela de Diseño Vinsac de Santander, ha seguido los pasos y trabaja conmigo en el estudio de la calle Santa Lucía 51.

-¿Qué mercado se va a encontrar tu hijo?
-Pues mucho mejor que los demás, porque ya tiene el camino que he hecho yo y muchos clientes que, aunque no son fijos, hay gente que sí repite. Yo no me apunto nunca sola el mérito de mis obras, porque tengo un equipo de personas maravillosas que trabajan conmigo y yo creo que los clientes pasarían de mí, con tal de que estuvieran ellos (risas).

-Hablamos de tu trayectoria como decoradora, ¿qué obras has hecho en todo este tiempo…?
-Sobre todo residencial, viviendas muchísimas (enfatiza) y tengo plagada Santander de obras mías. Cuando empecé, hacíamos bares, porque en aquella época -los años ochenta- todo el mundo ponía un bar. No hicimos muchos, porque te dejaban el pufo y al último que pagaban, después de poner la Coca-Cola, era al decorador (risas). Así que los profesionales que trabajaban con nosotros no querían hacerlos. La primera obra del bar Tivoli la hice yo. Después han hecho cambios, pero la estantería y la barra que tienen actualmente son de entonces. También he hecho tiendas y proyectos similares. Trabajo con la decoradora Inés López-Alonso, que ahora está en Madrid, donde también hemos hecho obras, porque durante un tiempo trasladamos el estudio allí.

-¿Y dónde has llevado a cabo estas obras?
-Fundamentalmente en Santander y en toda Cantabria, pero también en Madrid, Palencia (Aguilar de Campoo) o Asturias (Llanes). Sobre todo, en la zona norte, porque no me gusta mucho el coche (risas). Lo que sí me gusta es ir todos los años a la Feria del Mueble de Milán, que es en abril, porque así aprovecho también para ver a la familia y a los amigos. Y también voy a Casa Decor, en Madrid, y no tanto a ‘Construmat’, en Barcelona, porque está más relacionado con el sector de la construcción.

-¿Cómo ves Santander desde el punto de vista del diseño?
-Es un desastre auténtico, porque han cerrado casi todas las tiendas y negocios relacionados con el sector de la decoración. Sin embargo, aquí tenemos una idea preconcebida del tema de diseño, porque, por ejemplo, en Italia la cosa está mucho peor, mucho más atrasado respecto a nosotros y ahora mismo es de una pobreza increíble -se ve, por ejemplo, en los locales-. Los italianos no consumen su propio diseño, se consume en el extranjero, ni siquiera en Milán. En Santander se consume muchísimo más diseño italiano que en Italia misma.

-Parece increíble…
-Pero así es. En Barcelona, Madrid o Santander existe una cultura del diseño desde los antiguos decoradores que mencionaba antes, lo que no tenemos es una exposición, pero con la información que hay hoy en día se aprecia bastante, aunque también hay gente muy clásica. Ha habido personas muy punteras, como el clásico Aurelio Lantero, Jaime Carceller, que montaron el primer tema de diseño que hubo en Santander H4, ‘Larcoa’, que son de toda la vida y que ahora lo lleva su hija Inma, ‘Cromoduro’… Todos son referentes.

Además de las numerosas obras de reforma en viviendas particulares que realiza, la decoradora Mara Pardo lleva a cabo también otros proyectos como exposiciones y diferentes espacios para empresas. En las imágenes, montaje de la exposición ‘Spacio 10’ .
Además de las numerosas obras de reforma en viviendas particulares que realiza, la decoradora Mara Pardo lleva a cabo también otros proyectos como exposiciones y diferentes espacios para empresas. En las imágenes, montaje de la exposición ‘Spacio 10’ .

-¿Cuándo alguien te encarga la obra de una casa, tú compras en Cantabria y recurres a profesionales de la región?
-Ahora mismo, no, porque no tengo dónde, así que me voy a Bilbao o a Madrid. Aquí, a la vista, hay muy poca cosa, por eso es importante ponerse en contacto con buenos profesionales, que hay que conocerlos, como por ejemplo una persona de Colindres especializada en lámparas, que te consigue lo que quieras. Hay que conocer, está claro.

-¿Cómo suelen ser las reformas que realizas de las casas de Santander y de Cantabria en general?
-La tipología de las casas de aquí y el tipo de reforma que yo suelo hacer sigue normalmente la disposición de las ‘ventanas buenas’, que dan hacia la calle -como en Castelar- y luego están las que dan a los patios interiores, así que el secreto es integrar los espacios para que la luz llegue a toda la casa, porque suele ser una pequeña fachada soleada y después mucho patio. Juego bastante con este tema, cristal, puertas correderas, sin caer en el concepto americano del ‘open space’ y las cocinas americanas, que solo he hecho dos en Santander, porque siempre te dicen que si fríen sardinas les huele el resto de la casa (risas).

Clínica dental decorada por la cántabra Mara Pardo.
Clínica dental decorada por la cántabra Mara Pardo.

-¿Hay alguna característica que defina las obras de decoración de Cantabria?
-No, somos muy estándares, pero, cuando la gente se mete a hacer una reforma, se cuida mucho. Yo el tema del ‘low cost’ no lo practico, aunque he utilizado algunos materiales en esta línea, como palés para la feria ‘Cake Pops & Cookies’, que dirigió María Eugenia Hands en 2014 en el Palacio de Exposiciones de Santander. Y, en cuanto a los bares, ahora mismo hemos caído en el tema vintage -con el que yo ya no puedo-, y que hace que todos los locales sean iguales. Parece que todo vale, pero no es así, porque hay empresarios de hostelería muy reconocidos que recurren a este ‘low cost’ malentendido -el del todo vale- y mira tú los resultados (risas).

 –También haces otro tipo de obras para bares, restaurantes, tiendas y empresas de servicios…
-Sí, y ahora mismo acabo de terminar una obra en Puente Arce, que se llama ‘El Pilar’ y que es una panadería artesana muy grande donde hacen el pan ellos. Es horno de toda la vida y venden por toda Cantabria. Y estoy haciendo también la segunda exposición de ventanas de ‘Arsan’, que es una cosa muy divertida que hemos hecho con cartón y que está en Cartes y en la Recta de Heras. Se trata de una exposición para la venta de ventanas integradas en distintos ambientes, como si fueran paisajes, porque las exposiciones de ventanas siempre se habían hecho con dos palos sin más y nosotros las hemos hecho con cartón y también con vinilos.

-¿Es muy cara una obra?
-No, lo que ocurre es que estresa mucho, así que la gente que lo pone en tus manos lo hace consciente de ello. Cuando alguien decide hacer una obra directamente pasa lo que pasa. Tengo anécdotas alucinantes. La gente no lo entiende, pero es que con un decorador se ahorra, porque, a la primera equivocación que tengas haciendo tú la obra, ya la has amortizado. Desde la distribución a los materiales, con las elecciones más convenientes, todo ello es muy importante y siempre apuesto por buscar la mejor relación calidad-precio -no todo tiene que ser lo más caro-, aunque el cliente tenga el mayor poder adquisitivo.

-¿Qué es para ti lo más importante a la hora de realizar una obra?
-Hay cosas en las que hay que priorizar, como por ejemplo en los azulejos para hacer un baño, porque son para toda la vida; y en el plato de ducha enrasado -que todo el mundo lo quiere así-, pero sí se puede, porque luego vienen los atascos y los problemas, así que por eso es clave ponerlo en manos de un decorador experto que sepa.

Paralelamente a la exposición ‘A´ Design Santander’, se celebró un ciclo de conferencias en torno al diseño y la arquitectura, que contó con la participación de algunas de las figuras más señeras del ‘Word Art&Desing’, como el presidente del ‘Fashion Art Institute’, el alicantino Manuel Fernández; la arquitecta, museógrafa y artista italiana, Marisa Coppiano; o el arquitecto mexicano experto en ‘Work Place’ y ‘Retail Design’, Juan Carlos Baumgartner.
Paralelamente a la exposición ‘A´ Design Santander’, se celebró un ciclo de conferencias en torno al diseño y la arquitectura, que contó con la participación de algunas de las figuras más señeras del ‘Word Art&Desing’, como el presidente del ‘Fashion Art Institute’, el alicantino Manuel Fernández; la arquitecta, museógrafa y artista italiana, Marisa Coppiano; o el arquitecto mexicano experto en ‘Work Place’ y ‘Retail Design’, Juan Carlos Baumgartner.

-¿Qué proyectos tienes actualmente?
-Además de la exposición de ventanas de Arsan, estoy terminando un piso increíble de 250 metros cuadrados en el Paseo de Pereda y soy la interiorista de una cadena de hoteles -es un poco secreto, pero te lo adelanto-. Mi hijo está dirigiendo la obra de Barcelona desde hace cuatro meses, yo estoy con la de aquí, la de Madrid y la de Sevilla, así que imagínate…

-¿Y hay algún proyecto con lo que sueñes especialmente?
-Me gusta lo que hago, pero toda la vida he querido hacer una casa muy hortera (risas), porque siempre he hecho casas maravillosas para clientes fantásticos y ahora quisiera hacerlo al revés, con gente de esa con la que no puedes… (risas). Por ejemplo, mi amiga Barbara Citterio -que es una arquitecta preparadísima- está trabajando en estos momentos para los árabes y se dedica, solo exclusivamente, a buscar objetos para las hornacinas de los baños. Ahora, cuando hemos estado en la Feria de Milán se ha gastado una barbaridad en los perfumes para los baños, y en todo lo que mirábamos decíamos más oro, más todavía, y más hortera (risas).

-¿Cómo es tu relación con la moda?
-Me divierte, pero confieso que no soy muy seguidora. Soy bastante casual y, aunque sí es verdad que tengo un estilo muy definido que es el que se va adaptando al cuerpo a medida que pasan los años (risas). Cuando era niña, en el colegio me llamaban ‘modelitos’, porque me ponía las cosas más locas, pero es que tenía otro cuerpo, así que ahora soy muy ‘japo’ para estilizar la figura, ya sabes… (risas).

-Cuéntanos ahora cómo es Mara personalmente…
-Bufff… (suspira). Soy un poco excesiva y a la gente le gusta, lo que ocurre es que, a veces, me quieren apagar, pero yo siempre digo que el mando a distancia no se lo voy a dar… (risas). Y es que tengo una personalidad bastante arrolladora y, cuando tengo que ser más paciente, me cuesta bastante… (risas). En general, tengo buen carácter, soy alegre, marchosa, dicharachera y salsera. Y, últimamente, he cambiado mucho, porque me está pasando factura ser tan confiada y estoy empezando a ser bastante recelosa con la gente. Y ya sé que no voy a cambiar… Soy muy confiada, y esto es mi defecto y mi virtud, siempre lo digo.

-Y, finalmente, dinos cómo te ves dentro de unos años.
-Exactamente igual que ahora. Y lo único que me preocupa del paso del tiempo es que, como avanza tantísimo la tecnología, no me quiero quedar atrás, así que por eso es que no paro. Fíjate que hace poco estuve en el ‘Santander Social Weekend’, que estaba lleno de gente joven (risas).

Uno de los proyectos de decoración de Mara Pardo e Inés López-Alonso fue recogido por la prestigiosa revisa ‘Nuevo Estilo’. Corría el año 1988 y se trataba de una vivienda particular de Santander, en la que las decoradoras imprimieron toda su creatividad y en la que incorporaron detalles muy innovadores para la época como puertas con la veta horizontal, que habían visto en una película de Cary Grant. Recuerda, entre risas, que el padre del cliente decía que estaban locas. Para Mara, el cine y la televisión han sido siempre una fuente de inspiración, como por ejemplo la película ‘Doble Cuerpo’ de 1984, dirigida por Brian De Palma y protagonizada por Craig Wasson y Melanie Griffith, en la que aparecía una casa redonda impresionante. Respecto al cine actual, considera “flipante” la futurista residencia de ‘Iron Man’, en la que viven ‘Tony Stark’ y ‘Pepper Potts’, interpretados por Robert Downey Jr. y Gwyneth Paltrow.
Uno de los proyectos de decoración de Mara Pardo e Inés López-Alonso fue recogido por la prestigiosa revisa ‘Nuevo Estilo’. Corría el año 1988 y se trataba de una vivienda particular de Santander, en la que las decoradoras imprimieron toda su creatividad y en la que incorporaron detalles muy innovadores para la época como puertas con la veta horizontal, que habían visto en una película de Cary Grant. Recuerda, entre risas, que el padre del cliente decía que estaban locas. Para Mara, el cine y la televisión han sido siempre una fuente de inspiración, como por ejemplo la película ‘Doble Cuerpo’ de 1984, dirigida por Brian De Palma y protagonizada por Craig Wasson y Melanie Griffith, en la que aparecía una casa redonda impresionante. Respecto al cine actual, considera “flipante” la futurista residencia de ‘Iron Man’, en la que viven ‘Tony Stark’ y ‘Pepper Potts’, interpretados por Robert Downey Jr. y Gwyneth Paltrow.

 Agradecimientos: Fotografías: Charo Ibáñez y Mara Pardo.

1 Comentario

  1. Una decoradora que llega donde los demas no se atreven. Maravillosa decoradora y maravillosa persona.

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