Conocemos por dentro una casa prefabricada de madera

Libanda, como yo la llamo, es un soñadora y polifacética artesana cántabra que nos abre las puertas de su encantadora casa situada a las afueras de Santander

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Visitamos una casa prefabricada de madera que llama la atención, sobretodo, por los detalles tan especiales que hay en ella.
Para conseguir que una casa se vuelva encantadora es muy importante llenar de estilo propio rincones que den calidez y personalidad y, en ésta, cada uno está estratégicamente colocado para que te quedes en un modo de ‘embelesamiento’ continuo.

Muebles de herencia de estilo mejicano predominan en su precioso salón. Y toda clase de objetos decorativos encontrados en mercadillos artesanales y otros muchos realizados por ella misma otorgan un ambiente lleno de calidez y encanto.

La cocina, repleta de lindos detalles, está abierta al exterior con una luz natural que invita a pasar largos ratos de sobremesa.

En las diversas habitaciones la decoración es rústica con muebles rescatados de sus antepasados y eso la impregna de un sentimentalismo delicioso: una de las cosas más importantes en la decoración para aportar calidez y bienestar.
Qué bonito es sentarte frente a un armario que heredaste de tu abuela, o acostarte recordando que ese cabecero era de cuando tu madre era joven….

Toda la casa es luminosa pero el dormitorio principal, al estar pintado de un crudo cálido, se lleva toda la luz en los días de sol.

Me encanta venir a la casa de esta eterna e irremediable soñadora donde pasar tan maravillosos ratos de los que nunca quiero despertar.


Gracias!
Fotos:Azucena Arribas Orbe
UN LUGAR PARA LAS MARGARITAS