¿Por qué nos cuesta quedarnos dormidos el domingo y tenemos más sueño el lunes?

Os explicamos cómo poner fin al insomnio de los domingos que nos hacen empezar la semana de la peor de las formas

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POR RAQUEL FERNÁNDEZ VALDIVIA

Odiamos el domingo por la noche y tanto o más el lunes por la mañana. Una escena en la que te reconocerás, es dando vueltas en la cama sin pegar ojo hasta bien entrada la madrugada, para comenzar el lunes apagando el despertador una y otra vez. Y sinceramente, estarás de acuerdo en que no es la mejor forma de empezar la semana.

¿Qué es el temido ‘efecto lunes’?
Debes saber que no eres el único, un 52% de los españoles reconoce que le es imposible levantarse de la cama el lunes por la mañana. Tanto es el alcance de este fenómeno, que lo expertos en sueño lo denominan ‘efecto lunes’, pero… ¿por qué ocurre?
Parece que la explicación está relacionada con los ciclos circadianos y el reloj biológico interno que controlan los períodos de sueño/vigilia. La manera en que estamos recibiendo la luz, sobre todo artificial a lo largo de la semana, hace que al final de la misma tengamos un desfase en el ciclo natural del sueño, que se traduce en esta imposibilidad para levantarnos el lunes, de la que venimos hablando.

La alternancia de luz/oscuridad, envía a nuestro cerebro diferentes señales. Así, la oscuridad hace que nuestra glándula pineal segregue melatonina, directamente relacionada con el advenimiento del sueño. Por el contrario, la luz inhibe la segregación de la misma, lo que provocará que nuestro organismo esté despierto y alerta.

¿Cómo poner fin al insomnio de la noche del domingo?
Lo ideal es mantener una adecuada higiene del sueño durante toda la semana, sin hacer excepciones los fines de semana. Pero en el caso de acostarnos tarde, es preferible hacerlo del viernes al sábado. Por otro lado, la intensidad lumínica que recibimos el domingo por la noche, debe ser baja. Por el contrario, el lunes por la mañana, cuando debemos procurar exponernos a fuentes de iluminación. Además, el domingo conviene no despertarse tarde y muy importante: que la siesta del domingo no sea eterna, o incluso suprimirla.