Una agenda llena de extraescolares

Muchas veces nos preguntamos si es bueno apuntar a los niños a estas actividades y cuántas, una respuesta que dependerá de cada niño y las circunstancias familiares.

0

Con el inicio del curso a los padres nos toca tomar alguna que otra decisión a este respecto y es que queremos que nuestros niños aprendan a la vez que se divierten.

Una amplia oferta de extraescolares nos llega desde los colegios, donde suelen encajar una actividad a la semana, pero ¿es bueno apuntarles todos los días a extraescolares? Es una pregunta que a menudo nos hacemos.

No vamos a entrar en si es bueno o malo, porque todo dependerá de la circunstancia de cada niño y familia, de sus intereses y de su actividad. En mi caso soy partidaria de apuntarles a alguna extraescolar, pero no todos los días para no agotarles al final de la semana.

Fotografía: Samira Hidalgo

Este curso hemos optado a apuntar al ‘nene’ un día sí y otro no, para que tenga un tiempo de desconexión y de descanso, si bien es cierto, las actividades suelen durar una hora, por lo que tampoco se les hace muy pesado.

En nuestro caso, además, tiene la jornada escolar concentrada en la mañana, con lo cual tiene toda la tarde libre, terminando las actividades extras a las cinco de la tarde, una hora que aún permite ir al parque, hacer recados o lo que se tercie, sin necesidad de llegar muy tarde a casa para continuar con la rutina de baño, cena, cuento y a dormir.

Movimiento y creatividad extra

Todo con moderación puede aportar muchos beneficios. En este caso, opino que si elegimos extraescolares que no se parezcan mucho a lo que hacen en el cole les puede gustar mucho ir, como algún tipo de deporte, manualidad, teatro o música. Es decir, clases que requieran movimiento y creatividad extra (que en el caso de que el crío sea movido, lo va a agradecer).

El invierno es muy largo, empieza a anochecer antes y las tardes son frescas o lluviosas, por lo que tener algo que hacer en este sentido, la obligación de tener que llevar al ”nene’ a las extraescolares también nos hace movernos a nosotros un poco más (aunque siempre haya cosas que hacer y no paremos ni un momento).

Teniendo en cuenta los gustos y aficiones de nuestros hijos, seguro que en la amplia oferta educativa que se nos ofrece podemos encontrar alguna extraescolar que le resulte agradable y que no le cueste volver a ir al cole porque va encantado a la actividad que hayamos escogido juntos.