Era de terciopelo

Era de terciopelo. Lo pensé al poner mis manos por primera vez sobre la fría piedra bajo la que descansaba. Esa extraña sensación de estar sin estar...

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Era de terciopelo. Una enorme cortina de terciopelo verde que adornaba la entrada de la casa de mi abuela Escola. Nunca entendí qué hacía una cortina ahí, perfectamente recogida con su cordón de seda, en mitad de la nada, como un telón de teatro esperando su gran momento. Aún así, me fascinaba. Recuerdo la tranquilidad que me producía enrollarme en aquella pesada tela. Esconderme del mundo en su interior. Lo hacía cuando llegaba a su casa. Y también los domingos por la tarde. Cuando el fin de semana se acababa. Y me tenía que despedir de ella. De su olor. De sus manos. De sus abrazos. De su risa. De la seguridad tan absoluta que me daba. Era mi abuela. Era de terciopelo. La toqué por útlima vez el día que mi abuela me dejó de reconocer. La toqué a modo de despedida, buscando la vuelta de aquella persona que tanto me quiso y que ya no estaba.

Era de terciopelo. La sensación que tuve cuando entré allí por primera vez. Recuerdo andar por aquellos pasillos con la esperanza de volver a encontrarla, aun sabiendo que ya no estaba. Por el camino El mar. Las luces. Las sombras. El cielo azul. Las tumbas antiguas, algunas de ellas de niños. ¿Cómo se puede morir un niño?.

Era de terciopelo. Lo pensé al poner mis manos por primera vez sobre la fría piedra bajo la que descansaba. Esa extraña sensación de estar sin estar. Y me volví pequeña. Diminuta. Consciente. De la muerte. De la vida. Del tiempo. De las presencias. De las ausencias. De aquello que ansiamos recuperar. De aquello que no volverá. De su suave mano tocando mi pelo en las noches de frío invierno. De nuestros cálidos veranos juntas. De sus preciosos dedos tejiendo punto. De sus pies tocando mis pies bajo la mullida colcha de su cama, aquellas noches que dormíamos juntas. Era mi abuela. Era la vida. Era la muerte. Era mi origen. Era mi destino. Ella. Mi todo. Y era de terciopelo.

Texto & Foto: Belén de Benito (17)