El orden de los factores… ¡sí altera el producto!

Ya no hay excusa para mantener nuestra piel cuidada y rejuvenecida. Hoy aclaramos todas las dudas sobre la aplicación de cremas de día y de noche

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En el artículo anterior hablamos de las cremas de día y de noche. Vimos que sus ingredientes deben ser diferentes, porque nuestra piel no tiene las mismas necesidades durante el día que durante la noche.

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Entonces, también nombramos otros productos cosméticos de tratamiento faciales como el sérum (o suero), el ‘booster’ (o concentrado) y el contorno de ojos.

¿Cómo y cuándo se utiliza cada uno de ellos? El orden en el que los
apliquemos ¿puede influir en su eficacia?

Por el título del artículo podemos intuir que sí, así que vamos a ver cuál sería el orden adecuado para conseguir los mejores resultados.

– En primer lugar debemos limpiar la piel. Parece obvio, pero si nuestra piel tiene una ‘barrera extra’ de suciedad (sebo, sudor, células muertas, cosméticos, polvo, contaminación …) el grado de penetración de los cosméticos que apliquemos será mucho menor. Estaremos gastando dinero en principios activos que se van a quedar en la superficie de la piel y no van a penetrar.

Los productos de tratamiento, se deben aplicar siempre sobre la piel bien limpia. De hecho, si acudimos a un centro de estética para que nos realicen algún tratamiento, lo primero que nos harán será una limpieza. Y si el tratamiento incluye varias sesiones diferentes, lo más seguro es que la primera consista en una limpieza profunda, para que el resto de sesiones sean realmente efectivas.

– En segundo lugar aplicaremos el contorno de ojos, alrededor de los mismos, con ligeras maniobras de tecleteo o masaje suave con las yemas de los dedos. La piel de esta zona es muy fina y sensible y por eso necesita cosméticos específicos.

– En tercer lugar aplicaremos el sérum o el ‘booster’ (que suelen tener una textura más fluida que las cremas), sobre toda la superficie del rostro, con movimientos ascendentes, y también sobre el cuello, pero aquí con movimientos descendentes.

El ‘pobre cuello’, que a veces se nos olvida. La crema facial me la aplico en la cara, y la crema corporal en el cuerpo. ¿Y el cuello? Pues tenemos que saber que la piel de esta zona es casi tan fina y delicada como la del contorno de los ojos; y debemos incluirla al utilizar los cosméticos para el rostro.

– En cuarto lugar llega el momento de aplicar la crema de día o de noche, también sobre la cara y el cuello. Y siempre cuando los anteriores productos se hayan absorbido. Con movimientos ascendentes y descendentes respectivamente.

Y a partir de aquí, sobre la crema de día podría aplicar los infinitos cosméticos de maquillaje para resaltar las facciones o corregir imperfecciones. O también aplicar un protector solar facial si voy a estar expuesta a las radiaciones ultravioletas, que nos llegan aunque el día esté nublado.

Y en el caso de haber aplicado la crema de noche… ¡pues el pijama y a dormir!

¡Feliz día y hasta la semana que viene!

Carmen Zumel

1 Comentario

  1. Enhorabuena Carmen por este nuevo artículo, como siempre, muy interesante y que nos permite incrementar nuestros conocimientos para sentirnos más bellas y saludables….

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