“Las películas tardan mucho en hacerse y cada una es un mordisco decisivo a tu vida”

Nacho Vigalongo, director de cine cántabro, nos cuenta algunas curiosidades sobre su profesión, desde sus comienzos, hasta cómo vive su trabajo en Estados Unidos

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Desde pequeño le emocionó usar la cámara por insignificante que pareciera el momento retratado y suponiéndose cineasta, casi un sueño para un niño de pueblo de familia obrera, Nacho Vigalondo ha conseguido abrazar lo que ha supuesto para él el ‘maná de los dioses’ durante mucho tiempo. Ahora, Cabezón de la Sal, el pueblo que le vio crecer, está presente de una u otra manera en la mayoría de sus producciones, porque rodar en E.E.U.U no quiere decir que se haya ido.

Cortometrajes, guiones para programas de televisión, dirección de más de un videoclip y un elenco de trabajos y colaboraciones ajenas durante casi diez años, le permitieron al fin dar el salto a los largometrajes y abrirse hueco en un mundo prácticamente ya conquistado. Al recordar, por ejemplo, aquella cafetería en su corto ‘7:35 de la mañana’ en la que el humor daba la mano al suspense para obtener algo de tintes surrealistas, no se puede dudar que su ingenio e imaginación le ha llevado por buen camino.

En estos momentos y gozando quizá, sin que suene ostentoso, de una posición más acomodada, nos cuenta que echa de menos aquel frenesí de sus inicios y que siempre “se apunta a un bombardeo entre película y película” para recuperarlo. Añorar un buen pasado es siempre apaciguador, o eso pienso yo.


“Intento escribir una primera versión llena de diálogos, notas e ideas cogidas al vuelo, una cosa muy poco meditada e imposible de leer. Luego llega el repaso en el que todo eso empieza a coger forma”.


– ¿Te sientes ligado a tu tierra? ¿De qué manera? Y ¿cómo lo reflejas en tus películas?
Me siento ligado de la manera más real, o sea, de forma inconsciente. Aunque confieso que mi última película está basada en mis recuerdos y experiencias en Cabezón de la sal de más de una manera.

– La ciencia ficción es una constante en tu filmografía, ¿por qué este género?
No es una decisión tomada o una estrategia meditada. Tengo la suerte de jugar en un territorio que siempre me ha estimulado como espectador y lector. Pero también soy un fanático del terror y ahí no me he explayado tanto. No tengo ni idea de por qué.

– Tu cortometraje ‘7:35 de la mañana’ estuvo nominado a los Oscar y tu primer largometraje ‘Los Cronocrímenes’ lo estuvo para los Goya, ¿qué suponen para ti?
La nominación al Oscar supuso mi acceso al mundo del largometraje, ni más ni menos. Soy agradecido, pero tengo que confesar que a este tipo de galardones y reconocimientos les doy la importancia justa. Todo cinéfilo sabe que el único juez real es el tiempo.


“Es fundamental. Incluso en las películas contemporáneas costumbristas, la elección de una prenda concreta, aparentemente casual, puede describir un personaje, añadir una capa de simbología, disimular un embarazo…”


– ¿Cómo ha sido tu experiencia trabajando con actores de Hollywood?
Muy agradable, de momento. Todavía estoy esperando vivir mi primera crisis en un rodaje. He tenido suerte.

– ¿Qué te ha inspirado para hacer el guión de tu última película, ‘Colossal’?
Las películas de monstruos gigantes, las comedias sobre la crisis de la mediana edad, las resacas desastrosas y, como ya he sugerido antes, Cabezón de la Sal.

-¿Cómo es hacer cine en España?¿Por qué has tenido que ir a E.E.U.U a realizar tus películas?
No es un hecho tan categórico y técnicamente no me he ‘ido’. Escribo un proyecto y se rueda donde genera más interés. Es así.

– ¿Qué diferencias hay entre el cine de España y el de Estados Unidos?
El que hay entre España y Estados Unidos. No es una forma de esquivar la pregunta, realmente pienso que cada cinematografía retrata su país sin remedio alguno.

– De todas tus producciones ¿cuál es la que más te ha marcado?
Todas, de manera crucial, no sabría hacer una lista jerarquizada. Las películas tardan mucho en hacerse y cada una es un mordisco decisivo a tu vida.

– ¿Es importante la moda y el vestuario en el cine? ¿De qué modo?
Es fundamental. Incluso en las películas contemporáneas costumbristas, la elección de una prenda concreta, aparentemente casual, puede describir un personaje, añadir una capa de simbología, disimular un embarazo…

– ¿Cuál es tu libro favorito? ¿Y película? ¿Por qué?
Jamás hago listas y nunca hablo de obras favoritas, cada una te colma de una manera distinta en un momento distinto de tu vida. Ahora estoy disfrutando mucho del manga Billy Bat y he disfrutado mucho “Call me by your name”. Supongo que en el preciso momento en que estoy leyendo una y viendo la otra, son mis obras favoritas.


“La nominación al Oscar supuso mi acceso al mundo del largometraje, ni más ni menos. Soy agradecido, pero tengo que confesar que a este tipo de galardones y reconocimientos les doy la importancia justa. Todo cinéfilo sabe que el único juez real es el tiempo”.


– ¿Qué personajes o artistas te han influido a la hora de encaminar tu trabajo como cineasta?¿Tienes algún referente?
Muchísimos referentes, como todo el mundo hoy en día. Este año la tercera temporada de Twin Peaks ha sido mi principal alimento sensorial, intelectual y espiritual.

– ¿Sigues algunas pautas para escribir tus guiones, o te dejas llevar? ¿Cómo es esa labor?
Intento escribir una primera versión llena de diálogos, notas e ideas cogidas al vuelo, una cosa muy poco meditada e imposible de leer. Luego llega el repaso en el que todo eso empieza a coger forma.

– ¿Cómo es un día normal en tu vida?
Una continuación de la batalla por gestionar mi tiempo y energías de una manera que no me llene de vergüenza al final del día.

– Ahora estás trabajando en un nuevo proyecto, ¿nos podrías contar algo sobre él?
Demasiado pronto, lo siento. No es celo por proteger la obra, es que da mucha pena leer entrevistas pasadas y encontrar menciones a proyectos que por alguna razón se fueron al garete.

– ¿En dónde te ves o dónde te gustaría estar dentro de diez o quince años?
Si te soy sincero, no tengo la menor idea ni dónde estaré, ni siquiera lo que deseo. Eso sí, espero prolongar el privilegio de vivir de ésta, mi única habilidad, y no madrugar demasiado.

Raquel López Labiano

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Raquel López Labiano
Yoko Ono, en la “Pieza Espejo” de su libro Pomelo, propone que nos hagamos en vez de con un espejo, con una persona. Yo quiero, no hacernos con una persona, sino con una idea, ya que como bien afirmó Victor Hugo, son éstas las que conducen y arrastran al mundo. Pretendo con mis ideas reflejar mis inquietudes y haceros sentir y formar parte de ellas. Soy graduada en Bioquímica y ahora, estudiante de Diseño de Moda. Con esta condición y desde mi humilde opinión, me gustaría acercaros a esa moda que va más allá. ¡Ah! Una última cosa: ¡disfrutad!

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