El paseo en “transbordador” por la Bahía de Santander en ‘La verdad’

La audiencia respalda con un 14.3% de share y 2.150.000 espectadores el cuarto capítulo del suspense de Telecinco, a pesar de su cambio de día de emisión

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La audiencia ha hablado, como si de un programa de nominaciones se tratara. Y ha dictaminado que, por el momento, los fieles seguidores de ‘La Verdad’ se quedan con Jon Kortajarena y Elena Rivera. Los índices así lo demuestran.

La notas no pueden ser mejores. En su cuarto capítulo la serie ha liderado la noche del martes, su nueva parrilla de emisión con una cuota del 14,3%. En otras palabras, más de dos millones de espectadores se teletransportaron anoche a Santander y, por ende, a Cantabria -escenarios principales de grabación de la serie- para seguir la pista a la misteriosa Paula García. Y tuvieron suerte, les hizo buen tiempo en el la ficción.

Las comparaciones de la climatología son odiosas pero, en este caso, demuestran que en el norte hace buen tiempo, el correspondiente al año 2016. Nada que ver con el panorama actual del parte meteorológico que vive ahora el país, en el que se acusa la falta de la primavera sin excepciones.

En ‘La Verdad’ entra en escena Ricardo (Sergio Peris-Mencheta, el actor que recordamos, más recientemente, en la pequeña pantalla como Gonzalo Fernández de Córdoba, el fiel capitán de la reina Isabel de Castilla, en la serie de ‘Isabel’ de La 1 y a quien también se le puede ver en La Zona). Su papel ahora mismo es bien distinto.

Es el de un proxeneta que conoce a Paula García, por su “identidad real” de Sara. Su personaje nos proporciona otra gran revelación. Paula-Sara tiene una hermana, Teresa. Y nos la presenta poniéndole rostro en una fotografía en la que se puede ver a los tres juntos.

Si bien no arroja luz sobre su paradero puesto que han pasado 2 años en la cárcel y la ha perdido la pista. Algo que no parece ser ningún problema, viendo lo rápido que ha encontrado a Paula García, eso sí, ayudado por los medios de comunicación y por la propia Paula con el mensaje que le dejó en el teléfono. La comunicación no es para él ningún problema a tenor de ver como se las gastó con unos chavales al robarles su dispositivo con el viejo truco de ayudar a sacar una foto. Una escena de la grabación de la que ayer seguro se acordaron los trabajadores de la estación de servicio Shell de Gornazo (en Miengo), ubicada en la autovía dirección a Torrelavega.

SANTANDER CON SOL Y EL CENTRO BOTÍN, EN OBRAS

En este capítulo hemos visto a una ciudad de Santander desconocida, en una imagen que ya forma parte del pasado más reciente. Se aprecia al Centro Botín y su entorno en obras, cuando este mismo mes de junio cumple un año de su puesta de largo.

Para el disfrute esos planos de Jon Kortajarena, que nos está acostumbrando a verle en su faceta más ‘runner’, tanto que a este paso -o a este ritmo de carrera- va a conseguir que todos nos enfundemos unas mallas para salir a correr, sin importar ni que hubiera hasta que madrugar. En esta ocasión la carrera de Eguía resulta más liberadora que nunca. Su vida ha cambiado precisamente al quitarle la propia a otra persona, que no es otra que al personaje interpretado por el actor Darko Peric (un reconocido ‘Helsinki’, en ‘La casa de papel’) que interpreta a un proxeneta, otro más en esta saga que gira en torno al tráfico de mujeres, vendidas como esclavas sexuales.

Bajas que se suceden

Los fallecimientos se suceden como las desgracias. Adela, la madre del policía corrupto, a la sazón el primer difunto de la serie -que empieza a dar pistas de que habrá que tomar apuntes de las bajas que se van produciendo- es encontrada, por Eguía y Costa, ahorcada en su casa de Ruiloba, tras hablar con el periodista Lalo García, en el restaurante El Parque, en El Sardinero.

No pudo soportar la presión de ser la comidilla de la región al protagonizar la portada de ‘El Diario de Santander’. El periódico que se nos presenta, al igual que El Diario Montañés, en el mismo marco del principal acceso a la ciudad, pero con el callejero industrial de Raos.

Esta vez nos hemos movido en coche, tanto que la distancia del puente de Somo se ha vuelto kilométrica, menos mal que hicieron una parada, que resultó de lo más apasionada. Esta pareja resulta tan desconcertante como efusiva.

Y no solo en coche, también en moto. Lalo dio un susto a la audiencia al ser sacado de la calzada por el esbirro de Luis Fonseca.

PASEO EN EL “TRANSBORDADOR”

Pero si hay algo que ha encantado a la audiencia es el momento idílico protagonizado entre Paula y Eguía en la ‘pedreñera’ de los Regina (que Jon llama como ‘el transbordador’) todo un emblema de Santander por servir de medio de transporte diario y enlace entre Santander y Somo.

La imagen de ellos solos en la lancha resulta de lo más bucólica con el mar de coprotagonista con ellos, en una panorámica perfilada que abarca desde el muelle de Raos pasando por el Paseo Pereda y Castelar, hasta dejar atrás el Palacio de Festivales y la duna de Zaera, convertidos en el entorno de la ficticia comisaría de policía que sitúan en Náutica, con el primer plano del CEAR de Vela.

Costa y Eguía protagonizan esa gran escena que comienza en la cafetería de los Reginas, la misma que transcurre entre planos del Palacete del Embarcadero y el Banco Santander de fondo, arropados por el marco del Paseo Pereda y sus jardines, en los que no todo son obras, el carrusel italiano protagoniza un plano de lo más llamativo.

El chantaje de Ricardo a Paula García marcará el devenir del siguiente capítulo en el que la curiosidad de Lalo lo llevará descubrir los trapos sucios del padre de Paula. A la familia se le acumulan los frentes abiertos con la confusión que siente, en todos los aspectos, el hermano de Paula (un surfer de la costa cántabra, concretamente en Somo como se pudo ver en esta escena con la isla de Mouro y Santander de fondo).

Y mientras todo sucede crece la incógnita de la audiencia de estar seguros de la identidad de Paula. ¿Sara puede ser su alter ego? ¿Tiene en realidad una hermana o Teresa es alguien a quien se siente vinculada por un lazo de sentimiento similar? Lo cierto es que ‘La Verdad’ no tiene que ser única e universal, puede tener varias interpretaciones. El tiempo dará y quitará la razón.

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