Trinidad Castillo: «En el diseño debes fijarte en todos y en nadie»

La diseñadora cántabra lleva quince años en su atelier de Loredo y en algunas temporadas da trabajo a cuatro modistas

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POR HÉCTOR RUIZ


La diseñadora Trinidad Castillo comenzó dedicándose a crear colecciones para tiendas, pero desde hace un tiempo trabaja más la moda a medida. / Foto: HÉCTOR RUIZ
La diseñadora Trinidad Castillo comenzó dedicándose a crear colecciones para tiendas, pero desde hace un tiempo trabaja más la moda a medida. / Foto: HÉCTOR RUIZ

Cuando alcanzas un sueño, vas a por el siguiente. Así lo ha hecho Trinidad Castillo, que empezó imaginando ser diseñadora de moda cuando todavía era una niña y terminó en Madrid, concretamente en la Escuela de Diseño de Moda y Diseño de Interiores (IADE). «Siempre tuve claro cuál era mi pasión y mi vocación», explica Castillo.

Ya con su título bajo el brazo y sus ganas de comerse el mundo con sus ideas, patrones y alfileres, decidió regresar a Loredo, el lugar donde creció. Ahí su objetivo en más de un lustro de profesión ha sido encontrar su propio sello. «Sobre todo creo que consigo hacer un buen trabajo en patronaje y en los pequeños detalles que marcan la diferencia».

En un inicio, decidió instalarse en Loredo, porque «era un buen sitio para comenzar», recuerda. Su planteamiento era trasladarse más adelante a Santander, una vez que su marca estuviera más consolidada y pudiera permitirse un local en la ciudad. Sin embargo, lo que empezó siendo algo temporal, se ha convertido en algo fijo, porque ya son 15 años con su atelier en el mismo punto. «A la larga he visto que estar aquí más que un problema es una ventaja», el motivo principal que señala es que la zona, al estar más libre de competencia, le hace ser más «única».

La diseñadora Trinidad Castillo ganó el segundo premio del Concurso de Jóvenes Diseñadores de Cantabria que se celebró en enero de 2005.
La diseñadora Trinidad Castillo ganó el segundo premio del Concurso de Jóvenes Diseñadores de Cantabria que se celebró en enero de 2005.

De hecho, ha conseguido fidelizar a una gran cantidad de clientas. «Estamos acostumbrados a coger el coche y si tienes algo de nombre la gente se desplaza». No sólo vecinas de la zona, también de veraneantes que acuden a ella en sus estancias en Cantabria. «Mi clientela es de Santander, pero en Loredo hay gente de todas partes, sobre todo de Madrid, León, Valladolid y País Vasco».

Otro de los planteamientos que ha cambiado es la manera de gestionar el trabajo que realiza. En sus comienzos, «solamente hacía colecciones para tiendas». Su trabajo, llegó a estar presente en 30 negocios e incluso participó en la Pasarela Cibeles, París y la Semana de la Moda de Madrid. Sin embargo, al cabo del tiempo acabó dedicándose más en profundidad a la moda a medida. Sobre todo para ocasiones especiales como eventos e, incluso, confecciona vestidos de novia.


«Si quieres vivir de esto
no puedes hacer grandes
extravagancias. Hay que
diferenciarse con
pequeños detalles»


 

Asimismo, ha realizado vestuario para obras de teatro, cortometrajes y todavía crea colecciones, que le permiten «dar más rienda suelta a su creatividad» y son distribuidas a pequeñas tiendas que «cuidan mi firma». Por otra parte, también se ha dedicado a la docencia y ha dado clases ocasionalmente en el Centro Universitario Cesine y algún ciclo superior. «Me gusta mi profesión y todo lo relacionado con ella. Esto es mi todo», reconoce.

En 2007, la diseñadora de Loredo participó en la V Semana Internacional de La Moda en Cantabria.
En 2007, la diseñadora de Loredo participó en la V Semana Internacional de La Moda en Cantabria.

Principalmente diseña para mujeres, sobre todo porque, en su opinión, «es necesario especializarse en algo», y en su momento la demanda femenina le brindaba más posibilidades. «Hoy en día creo que ha cambiado y los jóvenes diseñadores que empiezan pueden encontrar un nicho de mercado muy bueno en la moda masculina», porque durante muchos años, desde su punto de vista, los hombres han estado «más relegados» en ese aspecto.

Aunque las clientas suelen acudir con una idea bastante clara de lo que quieren, Castillo explica que, en general, le dejan cancha a ella para innovar en sus pedidos. Aunque reconoce que está muy al día de las últimas tendencias, no se inspira en ningún diseñador en concreto. «Al principio sí que adaptas más lo que hacen otros, pero poco a poco desarrollas tu propio gusto y te defines sin necesidad de ejemplos a seguir».