Ágatha Ruiz de la Prada ‘se encuentra’ con Coco Chanel en Cantabria

La diseñadora acudió a Arnuero para inaugurar una exposición sobre la 'enfant terrible' de la moda y su relación con Picasso y Dalí

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Ágatha Ruiz de la Prada en el Observatorio de Arnuero. / BORJA RAMA
Ágatha Ruiz de la Prada en el Observatorio de Arnuero. / BORJA RAMA

“Solo quería que cada día me quisieran un poco más”: una de las muchas máximas que nos dejó Gabrielle Chanel, ‘autobautizada’ como Coco, era que cada día con su firma la mujer se sintiera más libre. Pionera en la supresión del corsé con su ropa pretendía, en definitiva, que se pudiera pasear, bailar y divertirse. Una actitud que es el sello (con corazones incluidos) Ágatha Ruiz de la Prada y que la firma intenta reflejar en cada una de sus creaciones. Este año desfiló, nada menos, que en Miami, Nueva York y Los Ángeles. Algo así como la cuadratura del círculo en la moda de Estados Unidos. Ahora acude al Observatorio de Arnuero para inaugurar la exposición ‘Coco Chanel, más allá de la moda’.

Junto a Luis Miguel Rodríguez, su amigo especial, se hospedó en el Hotel Astuy de Isla donde se dejaron seducir por la impresionante costa cántabra con largos paseos y disfrutaron de las deliciosas y enormes langostas de la zona. Ágatha ha recalado en Cantabria gracias a su relación con la comisaria de la exposición, Marisa Oropesa, que con gran acierto ha destacado en el Observatorio del Arte de Arnuero la relación de Coco Chanel con otros artistas de la talla del escultor Apeles Fenosa o Picasso y Dalí. Muy pocos saben que Cabrielle Chanel tuvo una relación sentimental con el escultor Apeles Fenosa con el que llegó a convivir en el Ritz de París (donde acabaría muriendo sola) y que fueron presentados por Jean Cocteau. La pareja se caracterizó por la libertad de movimientos y la supresión de ornamentación superflua en sus diferentes disciplinas artísticas. Hoy en día las marcas se afanan en demostrar una verdadera cercanía con el arte e imprimen a las colecciones el poder de la mujer -como ejemplo un botón: los desfiles de Maria Grazia Chiuri para Dior en la Casa Rodin de París-.

Dalí tuvo una estrecha relación con Coco a la que admiraba profundamente: “Su cuerpo y su alma son los mejor vestidos de la tierra”, solía expresar el surrealista. Chanel poseía un cuadro de espigas de Dalí que exhibía en la rue Cambon de París y el artista bigotudo colaboró en el diseño de la edición del perfume más famoso del mundo, Chanel Nº5. Dalí, Fenosa y Chanel llegaron a unir fuerzas para diseñar atrezzo y vestuario junto al director de los Ballets Rusos. Otra vez el ballet, en este caso, ‘Le Train Bleu’ en el que el telón era una obra de Picasso y el vestuario fue obra de Chanel, unió a dos genios de la moda y el arte.

Pasión por la gente brillante

Ágatha Ruiz de la Prada nos explica su gran admiración hacia la que empezara como sombrerera francesa y del que surgen semejanzas irrefutables: “Tenemos una cosa en común Coco y yo. A mí me gustan las personalidades inteligentes y siempre intento rodearme de gente brillante, lo he intentado toda mi vida. Tengo la suerte que he conocido a la gente más brillante de mi generación, por lo menos en España por descontado. Le interesaba mucho colaborar con artistas y yo siempre he unido fuerzas con artistas. Soy fanática de Coco Chanel y me fascina su estilo propio y como lo fue puliendo. Revolucionó el mundo de la moda durante tantos años”, sentencia Ágatha Ruiz de la Prada en su conversación en exclusiva para CantabriaDModa.

La diseñadora posa junto a su actual pareja, Luis Miguel Rodríguez. / BORJA RAMA
La diseñadora posa junto a su actual pareja, Luis Miguel Rodríguez. / BORJA RAMA

Muy poca gente conoce la estrecha relación de la diseñadora con Cantabria. Ruiz de la Prada es un apellido originario de Santander: “Mis tatarabuelas eran de Santander, pero se fueron a vivir a Madrid. Hay muy pocos Ruiz de la Prada y somos oriundos de la Pinilla, que es donde nace la familia por parte de mi padre pero, por parte de mi madre mi bisabuela era la nieta mayor del Marqués de Comillas. Tengo mucha relación con esta tierra. Los Güell son también muy de Comillas, osea que ha habido años que yo he veraneado en Comillas”. Además, la madre de la creativa vivió una larga temporada en Comillas antes de su fallecimiento.

“Coco es la mejor diseñadora que ha habido teniendo en cuenta a diseñadores y diseñadoras. Con mucha diferencia es la mejor y más importante diseñadora que ha habido nunca. Tuvo una vida interesantísima y la verdad que maravillosa. No te cansas de aprender de ella. Transgredió con los vistosos trajes de hombre para mujer en la época que tenía la tienda de Deauville (Francia)”. Una de las primeras pop ups que abría solo en verano para vender a los parisinos que veraneaban en la apacible localidad francesa mientras huían de la guerra.

Cambios dulces en su vida

Últimamente la vida de Ágatha ha cambiado mucho y actualmente vive un momento dulce. Le acaban de otorgar el premio L’oreal al mejor maquillaje y peluquería en la pasada Mercedes-Benz Fashion Week de Madrid. “A diferencia de Coco Chanel, que no tuvo hijos, yo tuve la suerte de tener dos y ese ha sido mi auténtico lujo. Para mí el sumun es intentar pasar a otra generación. Estoy ilusionadísima y ellos también con esta nueva etapa de la marca teniendo a Cósima y a Tristán trabajando conmigo. Están aportando una barbaridad y eso está siendo muy bonito y muy interesante”.

Para su firma ha sido un non stop en el que no han parado de otorgarle galardones. El más importante fue el Premio Nacional de Moda. “Me han dado un premio casi cada semana, ha sido la locura”, ríe la dueña de Ágatha Ruiz de la Prada. La incansable diseñadora destaca su arduo trabajo en el que no todo son risas y corazones sino esfuerzo constante: “Mis últimos shows fueron en Miami primero y luego en Canarias con una colección completamente diferente en Canarias, en Miami y en Madrid”.

La polifacética empresaria puede desarrollar proyectos de lo más dispares. Si la penúltima vez que coincides con ella se va a Elda a presentar un libro al Museo del Zapato en esta ocasión recalará el próximo día 10 en la capital del mundo. Nueva York la espera para desfilar en el edifico de Google. “Hacemos una colaboración. No es la primera vez que colaboramos con ellos. Estar ahí es como estar en el centro del Universo. Google te pone lo que más”.

Pása pagina en su próximo proyecto

En esta carrera de fondo sacará un libro sobre el 2017 con el prólogo escrito por su adorada hija Cósima en el que narra como en un año teóricamente catastrófico para Ágatha a nivel personal y muy difícil a nivel laboral, de repente, se convierte en un periodo lleno de iniciativas y en el que se han topado con “cosas mágicas”: “Nunca he hecho más desfiles, nunca me han dado más premios, nunca he hecho más portadas”, expresa con alegría.

“Cuando me pasó esto de la separación de repente hubo un día que me levanté y dije: Caray, llevo 30 años con un periódico y me he quedado sin medio. Entonces me encontré un poco como preocupada. Y al revés, nunca la prensa me ha apoyado tanto y he tenido una relación tan buena con los periodistas como la que he tenido este año”.

“Esta es la mejor etapa de mi vida porque yo creo que hay un momento en el que quizá yo me había apoltronado un poco aunque no me enteraba. Me di cuenta luego y en un golpe de efecto vuelves a renacer. Eso es buenísimo para la creatividad. Cuando te dan un palo te espabila mucho la creatividad. De la época anterior lo que tengo mejor son mis hijos. Tenía miedo que no les gustara el estudio de Ágatha y les está encantado”, confiesa al DM.

La filosofía que Ágatha expande (y de la que te dejas contagiar) lo dice todo: “Lo que menos me esperaba era acabar hoy aquí pero, ya sabes, que la vida es una sorpresa deliciosa”. Y Ágatha, también.