¿El polígrafo dice la verdad?

El instrumento, popular en los programas del corazón, ha estado en el punto de mira por su fiabilidad

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Dulce, la que fuera niñera de Isabel Pantoja, en «Sábado deluxe» sometiéndose a la máquina de la verdad junto a Conchita, la poligrafista. / MEDIASET
Dulce, la que fuera niñera de Isabel Pantoja, en «Sábado deluxe» sometiéndose a la máquina de la verdad junto a Conchita, la poligrafista. / MEDIASET

POR MANUEL CAMPILLO


El polígrafo es también conocido como detector de mentiras o máquina de la verdad por su capacidad para saber si estás diciendo la verdad con respecto a un tema concreto. Este instrumento saltó a la fama con la llegada a la televisión de series como «CSI», en el que la Policía lo utilizaba para averiguar si los detenidos decían o no la verdad. Pero más recientemente, hemos visto como la máquina ha dado el salto también a formatos de entretenimiento. En un primer momento fue en «¿Dónde estás corazón?» y «A tu lado», pero se ha vuelto prácticamente imprescindible para «Sábado Deluxe».

Personajes de la crónica rosa y el mundo ‘realities’ como Sofía Suescun, Dulce o Alejandro Albalá han sido de los últimos que se han sometido a la prueba de las manos de Conchita, la experta del programa de Telecinco. Durante la emisión, contestaron a una batería de preguntas, y así descubrían si han contestado lo que el polígrafo consideraba que era cierto o no.

Muchas personas han cuestionado la fiabilidad de la máquina o si en el programa se ha hecho un uso correcto de la misma. Amável Sanches, uno de los responsables de la empresa B.E.A.R. Forensics, dedicada a ofrecer servicios de polígrafo tanto a particulares como a empresas, despeja las dudas. Tiene una dilatada experiencia en el sector, al tiempo que conoce de primera mano el uso de este instrumento en programas de entretenimiento ya que él mismo hizo uso de su conocimiento en los espacios «A tu lado», «Sábado dolce vita» y «Díselo a Jordi», también en Telecinco.

¿Qué es y cómo funciona el polígrafo?

Amável Sanches en un vídeo en el canal de su empresa. / B.E.A.R. FORENSICS
Amável Sanches en un vídeo en el canal de su empresa. / B.E.A.R. FORENSICS
«El polígrafo es un instrumento médico de registro. Rastrea la actividad fisiológica de una persona, que tiene su origen en el sistema nervioso autónomo. Esto es lo único que hace. No te indica si una persona miente o no», dice Sanches. Es decir, no cualquiera que tenga en su poder el instrumento puede saber si una persona miente o no, sino que necesita tener los conocimientos suficientes para poder descifrar lo que los registros quieren decir.

Uno de los temas más espinosos es descubrir si lo que se ve en televisión es tal y como funciona correctamente el polígrafo, y, según Sanches, difiere mucho de la realidad. «No siempre corresponde con lo que el polígrafo puede hacer o está diseñado para hacer, pero también entiendo la situación del polígrafo en programas de entretenimiento y también contribuye a que se conozca tanto el instrumento como la profesión» afirma.

La realidad del polígrafo, según las palabras del psicofisiólogo forense, no corresponde con el funcionamiento real de las pruebas. Estas no giran en torno a una batería de preguntas. «Las preguntas no son el objetivo, sino que son la herramienta para resolver un caso. Lo primero es determinar el objetivo de la prueba, ya sea si una persona ha sido infiel en una relación o si ha participado en un robo. Una vez identificado, confeccionan las cuestiones que quieren hacerle. La prueba del polígrafo nunca te va a recriminar X preguntas, siempre es un resultado total. Es decir, la superas o no. Pero es la prueba global, no unas preguntas concretas. Solo hay estas dos posibilidades».

Para explicarlo con un ejemplo, añade: «Si analizas un robo, le vas a cuestionas todo el tiempo “¿Te llevaste el dinero que desapareció?”, “¿Fuiste tú quién se llevó el dinero?” o “¿Cogiste tú el dinero que dejaron en este sitio tal día?”». Es decir, no se trata de una serie de preguntas que cada una ofrece resultados individuales sobre si es verdad o mentira, sino que es una prueba mucho más larga, de la que se obtienen solo resultados globales.

Protocolo de investigación

La prueba del polígrafo, en palabras del propio Amável Sanches, se inicia cuando al investigado «se le pide que explique su versión de los hechos. Las preguntas estarán diseñadas para confirmar que la versión que ha dado la persona es verdad o no. Se le hacen varias preguntas basadas en el objetivo de la persona y se realizan en varias veces. Posteriormente, se analizan los gráficos y se llega a una conclusión. Todo esto tiene una duración aproximada de dos horas, para saber si una persona está diciendo la verdad con respecto a un asunto en específico». De esta forma, una persona no podría saber si alguien dice la verdad o miente a una cuestión, es decir, solo obtener respuesta a una única pregunta. Una vez concluida la prueba, además, hay que analizar los datos que suelen tardar aproximadamente treinta minutos, pero depende de cada caso en sí mismo.

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