Okuda, otra forma de ver la moda

El polifacético artista cántabro tiene en mente innovar en el terreno de las tendencias, mientras sigue con sus viajes por el mundo

0

Creatividad y botes de pintura llenan la maleta de Okuda San Miguel, todo un inquieto por definición. Nos encontramos con el artista cántabro durante su trabajo en el colegio Vital Alsar, un proyecto llamado ‘Okuda Vital’, con el que pretendía “transformar el cemento gris en color e inspirar a los niños que crecen aquí”. Precisamente fueron los escolares quienes “idearon la propuesta” y, según cuenta el creador, “fue tan de verdad que me enamoró y nos pusimos manos a la obra”. Habrá pintado tantos muros que ha perdido la cuenta, pero “siempre se me ocurren nuevos formatos, técnicas, disciplinas”, reconoce. Y no oculta que vive apasionadamente su día a día, “tengo ganas de hacer más trabajos, no pierdo la ilusión por crear nuevas cosas”.

Hacía tiempo que su ruta multicolor no recalaba en Santander y ha tenido oportunidad de estar con los suyos, ir a la playa… Trabajar en casa le conecta con sus orígenes, aunque Óscar San Miguel reconoce que es “la misma persona, con idéntica ilusión”, por mucho que ahora tenga “pretensiones más amplias, otras metas y está a otro nivel”. De hecho, no aconsejaría nada a su yo del pasado, “sin querer he seguido el camino correcto, con una evolución natural y lenta”. En su opinión, “todo pasa por algo” y su balance “no puede ser más positivo”.

DISCIPLINADO

Okuda San Miguel se "enamoró" del proyecto de los alumnos del colegio Vital Alsar.
Okuda San Miguel se “enamoró” del proyecto de los alumnos del colegio Vital Alsar.

Si tiene que definirse diría que es un profesional “más que crítico, muy disciplinado. Me impongo muchas cosas”. Tiene claro que en su trayectoria “todo lo que he hecho responde a un momento. Intento ver qué camino seguir, pero el resultado es algo más espontáneo o de corazón que de planear”. Siempre con una máxima, “lo más importante de un artista es tener una identidad única y que no te deje indiferente”. Algo que ha logrado con esfuerzo y siguiendo ejemplos que le inspiran como El Bosco o Yayoi Kusama.

La exposición que protagonizó en el Palacete del Embarcadero superó sus expectativas. “Hace muchos años que me gustaba la galería y me ha servido para llegar a diversos tipos de público, pero no me esperaba tanta afluencia de gente”, reconoce. Y no puede tener más que palabras de agradecimiento, “se ha demostrado que la gente me quiere y está muy bien que en tu tierra pase eso”.

Como gran exponente de la ‘colorterapia’ defiende que “el color está directamente relacionado con tu actitud y tu estado de ánimo”.  Él no oculta que está viviendo un gran momento, “lo que más me gusta es viajar por el mundo y pintar. Afortunadamente es lo que hago todos los días de mi vida y eso se refleja en mi pintura y en mi ropa”. De hecho, no oculta que todo su armario “es multicolor, sí o sí las prendas me ayudan”.

PURA INSPIRACIÓN

El artista cántabro esboza parte de su pintura mural en la fachada del colegio.
El artista cántabro esboza parte de su pintura mural en la fachada del colegio.

Si tiene que enumerar su universo inspirador cita “los viajes, el cine, la música y la moda”. “Siempre busco tiendas vintage o de segunda mano, telas especiales para elaborar mis prendas y reconozco que me gustaría desarrollar líneas propias”, comenta. Ha colaborado con algunos diseñadores, pero aspira a investigar “más allá del ‘full-print’, jugar con los cortes. Antes o después lo haré, seguro”, vaticina.

Una de sus colaboraciones más aplaudidas ha sido con la joyería Suárez, “podía parecer tan contrario a mí, pero todos los mundos se pueden juntar y sacar algo bueno”. Su línea de joyas supuso reinventar sus técnicas, “de pintar edificios muy grandes a hacer un anillo es divertido”, tanto como investigar con los materiales, “pasando del color a los brillantes”.

Una de las creaciones de su colaboración con la Joyería Suárez, con la que lanzará nuevas piezas.
Una de las creaciones de su colaboración con la Joyería Suárez, con la que lanzará nuevas piezas.

Según reconoce “proyectos así me abren nuevos caminos. Siempre me ha gustado trabajar con nuevos formatos, técnicas y tamaños”. De hecho, anticipa que ya está inmerso en una nueva colaboración que saldrá a la venta con precios más asequibles. Ha lleva su firma Okudart también a las gafas, lanzando con la firma Flamingo unas icónicas monturas, aunque tiene intención de ir más allá, “trabajar en el corte de las monturas, llevarlo hasta un punto de pieza única”.

Okuda llevó sus icónicos colores a las gafas de la firma Flamingo.
Okuda llevó sus icónicos colores a las gafas de la firma Flamingo.

PURA CREATIVIDAD

Su mente creativa no descansa y muchos días se levanta sin saber dónde está. Rápidamente se ubica y saca el lado bueno de su arte itinerante. “Lo que más me inspira son los viajes por retroalimentación cultural y de amigos. Eso me da muchas ganas de crecer más aún”. Entre sus objetivos, “tengo en mente llevar la escultura a un punto más arquitectónico, creando esculturas habitables muy grandes”, a lo que suma incursiones en “la animación y el cine”. ¿Cómo organiza su agenda y sus inquietudes? “Poco a poco. Llega el momento, lo voy teniendo en mente y siempre tengo ideas por si me surge hacerlo”.

Okuda tiene un mensaje para quienes tiñen de negro su imagen cotidiana, “que no te importe nadie, viste como te apetezca y haz lo que quieras en la vida. Sólo se vive una vez y eres libre”. Una libertad que él pasea sin tabúes, “la transmito con mi obra y mi persona”.

Su hoja de ruta internacional le llevará en las próximas semanas a Moscú, Boston, Denver o Miami, pero seguirá siendo el mismo chico auténtico que se imaginaba el cemento a todo color. Y, cómo no, volverá a casa “por Navidad”.

El polifacético artista continuará su viaje por el mundo en busca de inspiración.
El polifacético artista continuará su viaje por el mundo en busca de inspiración.